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Tarde con uvas
Verdes brisas, infantiles amores
tras las sombras del parral
y crecen y vuelan y se van
dejando libres los dolores,
dejando sueltas las hojas
del calendario de las siestas
de veranos y tardes perfectas,
de uvas endulzando las horas.
Verdes brisas, verdes y frescas
de hojas y medallas de sol
en niñez y siesta al calor
en paz verde y horas abiertas
cuando todo era fugaz y era comienzo
y yo tenue vivía, sin sentirme atado
ni a la siesta ni a la uva del pecado
tan dulce de perder el tiempo...
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